¿Cómo es la primera sesión de psicoterapia? Perdé el miedo a empezar

May 29, 2026 | Recursos

Escrito por Viviana Cerimelli

Dar el primer paso para iniciar terapia puede generar incertidumbre. Es completamente normal que te preguntes: “¿De qué voy a hablar?”, “¿Me va a juzgar?”, “¿Qué pasa si me quedo en blanco?”. A veces, el miedo a lo desconocido hace que postergues una decisión clave para tu bienestar.
​Si estás pensando en iniciar un proceso con enfoque Cognitivo-Conductual (TCC) basado en la evidencia, la primera buena noticia es que no vas a encontrarte con un monólogo ni con silencios incómodos. La terapia científica es un espacio dinámico, seguro y, sobre todo, un trabajo en equipo.
​Aquí te contamos exactamente qué pasa dentro de la sesión para que dejes los nervios de lado y te animes a empezar.
El mito vs. La realidad: ¿Qué es la TCC?
​Existe la idea instalada de que ir al psicólogo es sentarse a hablar del pasado sin un rumbo claro mientras el terapeuta solo anota en una libreta en silencio. En la psicoterapia cognitiva y contextual, la realidad es muy diferente:
Es interactiva: La terapeuta habla, pregunta, repregunta y explica.
Es focalizada: Se trabaja en el “aquí y ahora”. Aunque tu historia es fundamental para entender de dónde vienen tus aprendizajes, el foco está en resolver lo que hoy te hace sufrir en tu vida cotidiana.
Es colaborativa: Vos sos experto/a en tu vida y la psicóloga es experta en los mecanismos del comportamiento. Juntos diseñan el camino.
Paso a paso: ¿Qué pasa en la primera sesión?
​La primera entrevista es, fundamentalmente, una sesión de evaluación y encuadre. No se busca resolver el problema el primer día, sino trazar el mapa de ruta.
1. La entrevista inicial (Fase de conocimiento)
​La sesión comienza con preguntas sencillas para romper el hielo y recopilar datos básicos. Te invitaré a contar cuál es el motivo de tu consulta actual. Es el momento de expresar qué te está doliendo, qué te abruma o qué área de tu vida sentís que se te fue de las manos.
​2. El análisis del síntoma (Mente y Cuerpo)
​A diferencia de otros enfoques, aquí exploraremos cómo se manifiesta tu malestar en tres niveles interconectados. Si venís por ansiedad, por ejemplo, analizaremos:
​Lo que pensás: ¿Qué ideas automáticas aparecen en tu mente?
​Lo que sentís físicamente: ¿Sentís un nudo en el estómago, taquicardia, insomnio?
​Lo que hacés: ¿Evitás situaciones, postergás tareas, te aislás?
​3. El encuadre técnico y las reglas del juego
​Hacia el final de la sesión, se establecen las pautas de trabajo: la frecuencia de las sesiones (habitualmente semanal al inicio), la modalidad (online), la duración y la política de cancelación. La transparencia desde el minuto uno es la base de la confianza terapéutica.
​El final de la sesión: Te llevás herramientas, no dudas
El plan de acción: Te irás con una devolución clara de lo que la terapeuta observó y, muy probablemente, con una pequeña tarea o registro para la semana (por ejemplo, anotar en qué momentos del día sentís más tensión física). La terapia cognitivo-conductual continúa fuera del consultorio.
Animarse a empezar es cuidar de vos
​Ir a terapia no significa que estés “roto/a” o que seas una persona débil; significa que registrás que tus herramientas actuales no están siendo suficientes para resolver un problema y que tenés la valentía de buscar un método científico para vivir mejor.
​En mi espacio clínico online, te ofrezco un lugar libre de juicios, basado en el respeto mutuo y respaldado por la evidencia científica, diseñado para que recuperes el control de tu vida paso a paso.
​¿Estás listo/a para diseñar tus propias herramientas? El espacio ya está disponible para vos.

Lic. Viviana Cerimelli

Escrito por Viviana Cerimelli

Artículos Recomendados para Ti