No todo depende de vos: el costo psicológico de querer tener todo bajo control

Ago 1, 2026 | Recursos, Ansiedad

Escrito por Viviana Cerimelli

No todo depende de vos: el costo psicológico de querer tener todo bajo control

Intentar controlar cada detalle puede dar una sensación de seguridad, pero también convertirse en una fuente constante de agotamiento.

Hay personas que revisan varias veces si cerraron la puerta antes de salir de casa. Otras leen un mismo correo una y otra vez antes de enviarlo. Algunas sienten la necesidad de anticipar todos los escenarios posibles antes de tomar una decisión. También están quienes se angustian cuando un plan cambia a último momento o les cuesta delegar porque creen que nadie hará las cosas tan bien como ellas.

A simple vista parecen situaciones muy diferentes. Sin embargo, muchas tienen un punto en común: el intento permanente de reducir la incertidumbre controlando todo lo que sea posible.

Querer organizarse, planificar o ser responsable no tiene nada de problemático. De hecho, el control es una habilidad necesaria en muchos aspectos de la vida. Nos ayuda a cumplir objetivos, resolver problemas y prepararnos para situaciones importantes.

La dificultad aparece cuando la tranquilidad empieza a depender de que todo ocurra exactamente como esperamos.

La vida, por definición, está llena de variables que no podemos controlar. Las decisiones de otras personas, los cambios inesperados, los errores, los imprevistos e incluso nuestras propias emociones forman parte de esa realidad. Cuando intentamos eliminar por completo esa incertidumbre, solemos entrar en una carrera imposible de ganar.

Muchas personas describen una sensación de cansancio permanente, porque están constantemente intentando prever, revisar, corregir o evitar cualquier posibilidad de que algo salga mal. Detrás de esa necesidad de control rara vez hay un deseo de perfección por sí mismo. Con frecuencia es: el miedo a las consecuencias de perder el control.

Puede ser el temor a equivocarse, a decepcionar a alguien, a quedar expuesto, a sufrir o simplemente a no saber cómo enfrentar una situación inesperada.

Por eso, controlar produce una sensación momentánea de alivio. Revisar una vez más, comprobar otra vez, planificar hasta el último detalle o anticipar todos los escenarios posibles puede hacer que la ansiedad disminuya durante unos instantes.

Sin embargo, ese alivio tiene un costo.

Cada vez que necesitamos controlar para sentirnos tranquilos, nuestro cerebro aprende que la incertidumbre es algo peligroso y que solo estaremos seguros si seguimos controlando. Poco a poco, la sensación de seguridad deja de depender de nuestra capacidad para afrontar los problemas y pasa a depender de que nada se salga de lo previsto.

El resultado suele ser paradójico: cuanto más intentamos controlar, más pendientes estamos de aquello que podría escapar a nuestro control.

Una parte importante del bienestar psicológico no consiste en controlar cada aspecto de la realidad, sino en desarrollar la confianza de que podremos responder cuando aparezcan los imprevistos.

La confianza no nace de eliminar toda incertidumbre. Nace de comprobar, una y otra vez, que somos capaces de adaptarnos incluso cuando las cosas no ocurren exactamente como imaginábamos.

Esto no significa actuar sin planificación o dejar todo librado al azar. Significa reconocer que existe un límite a partir del cual seguir intentando controlar deja de aportar soluciones y empieza a consumir energía, tiempo y tranquilidad.

Aceptar que no todo depende de nosotros puede resultar incómodo al principio. Sin embargo, también puede convertirse en una experiencia profundamente liberadora. Porque cuando dejamos de invertir tanta energía en controlar aquello que no está en nuestras manos, disponemos de muchos más recursos para ocuparnos de aquello que sí podemos elegir: nuestras acciones, nuestras decisiones y la forma en que respondemos a lo que la vida va presentando.

En ocasiones, la verdadera sensación de seguridad no aparece cuando logramos controlar todo. Aparece cuando descubrimos que podemos seguir adelante incluso sin tener todas las certezas.

Si sentís que la necesidad de controlar todo está generando ansiedad, agotamiento o dificultades en tu vida cotidiana, la psicoterapia puede ayudarte a comprender qué mantiene ese patrón y a desarrollar formas más flexibles de afrontar la incertidumbre.

Lic. Viviana Cerimelli

Psicóloga – M.P. 48123

Psicoterapia online para Argentina y países de habla hispana.

🌐vivianacerimellipsicologa.com

Escrito por Viviana Cerimelli

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